En estos días de cónclave vaticano no dejo de pensar en una frase bíblica: "Por sus obras los conoceréis". O la variante castellana: "Obras son amores y no buenas razones". Me gustan mucho las dos (reconozco que más la local que la celestial), porque me remiten a la base de la comunicación no verbal: la de los gestos, que no tiene que ver siempre con la forma en que se colocan las manos.
Lo que decimos es muy importante y también cómo lo decimos. Pero lo más importante es la realidad que retratan nuestras palabras.
¿De verdad, de verdad, el PSOE cree que lo de Ponferrada ha sido sólo un error? ¿De verdad, de verdad, Oscar López es absuelto con sólo pedir perdón? ¿De verdad, de verdad, piensan que las mujeres van a creerles cuando hablen de igualdad? ¿De verdad, de verdad, pueden pedir que dimitan otros por sus errores? Igual la respuesta a todas las preguntas es afirmativa.
Los hechos cantan:
Una moción de censura no se negocia en cinco minutos, no es algo precipitado. Me resulta complicado creer que el PSOE no valorara quién era la persona que ofrecía su apoyo para arrebatar el poder a quienes le apoyaron cuando fue denunciado por acoso y le abandonaron cuando se demostró su culpabilidad.
El caso Nevenka no fue una raya en el agua sino un terremoto político con consecuencias claras. Sobre todo para la víctima que ha tenido que dejar su entorno por ejercer su derecho a la protección que merecía. Lo que la convirtió en víctima de una doble injusticia y a su agresor le dejó abierta la vereda para volver 'a liarla parda' en el salón de plenos.
Y de esos hechos se desprenden muchas lecturas:
¿Coincide el PSOE ideológicamente con Ismael Álvarez? ¿Condena el PSOE el acoso sexual? ¿Cree el PSOE que el poder debe mantenerse a cualquier precio? ¿Las decisiones en un partido de izquierdas las toma una sola persona? De la actitud de Oscar López se desprende que hay coincidencia ideológica, que no se condena el acoso sexual, que todo vale para acceder al poder y que su opinión basta para decidir. Si esos principios están en el ideario socialista, entiendo que le mantengan el apoyo. Si quieren lanzar un mensaje distinto a la sociedad, deberían hacer algo serio. Por lo pronto no darle poder y mandarlo a hacer un cursillo intensivo, como a los conductores infractores, para recordar por qué está ahí y cuales son las ideas que impulsan el proyecto. Y no renovarle el carné hasta que supere las pruebas. Que yo creo en la reinserción ¡eh! A lo mejor no es el único al que deberían reciclar.
Perder la representación municipal en una ciudad es el precio que ha pagado el partido pero ¿no le van a pedir cuentas personales a nadie? El refranero dice: "El que la hace la paga y se lleva los tiestos a su casa".
Verán, un mal día lo tiene cualquiera, pero si ese día es el que te toca hacer una entrevista de trabajo, no te dan el empleo. No hay segundas oportunidades para muchos ciudadanos que, a diario, tienen que empezar desde cero y reinventarse para seguir adelante. Estaría bien que a alguien, en política, en este país, le pasara lo mismo que al común de los mortales. Así, quizá algún día, cuando algún político nos pida que le creamos, estaríamos dispuestos a creerlo. Ya saben: "Obras son amores y no buenas razones".
Miedo me da que el refranero trabaje tanto...
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